Hace unas semanas os contábamos cuándo tenéis que llevar la mascarilla puesta en los diferentes medios de transporte.  Hoy queremos hablaros de qué hacer cuando no hace falta llevar la mascarilla en el medio de transporte. Pongamos por ejemplo que vas solo o sola en tu coche, en ese caso no será necesario que lleves la mascarilla puesta. No obstante, sí que es necesario que sepas cómo guardarla correctamente para evitar percances y multas.

Por ejemplo, una práctica muy extendida es colgar la mascarilla en el tirador de la puerta. Se trata de un acto más peligroso de lo que puede parecer, pues si se nos engancha la mascarilla, podemos abrir la puerta involuntariamente y ponernos en peligro a nosotros y a los demás. Tampoco es solución colgar la mascarilla del retrovisor interior, pues te resta visibilidad al conducir y te pueden multar con hasta 80€.

Entonces ¿cómo guardar la mascarilla en el coche? Lo ideal será llevar un portamascarillas en el coche o una funda para la misma para evitar esparcir gérmenes por el vehículo.

Una vez que tenemos la mascarilla dentro de la funda, podemos guardar esta en la guantera o en uno de los compartimentos de los que disponga nuestro coche. Ahí estará protegida y no podrá provocar desafortunados accidentes involuntarios ni ser causa de una multa.